Madrid Arena (9) 31 de octubre de 2012: el montaje que no cuadra con los planos y la visita de la Policía Nacional. A las 23,25h, apertura de puertas.

 

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Toda la información que ha servido para realizar este escrito está extraída única y exclusivamente del texto de la Sentencia publicada en  www.poderjudicial.es

LAS DIFERENCIAS ENTRE EL MONTAJE FINAL  Y EL INICIALMENTE APROBADO POR EL ARQUITECTO EN LOS PLANOS

En el montaje del espectáculo realizado la mañana del 31 de octubre de 2012 se produjeron algunas anomalías que, afirma la Audiencia, denotan un escaso respeto del promotor con cierta tolerancia por parte de Francisco del Amo (Madridec) al aforo fijado por el arquitecto.

Los acusados Santiago Rojo  y Miguel Ángel Morcillo  (ambos de Diviertt) supervisaron o participaron en el montaje del espectáculo. Los técnicos de producción manifestaron que cuando se encontraron supervisando el espectáculo observaron “alguna cosita” que no se correspondía con los planos. Por ejemplo, la posición de las barras no era la misma y había algún descuadre que, en su opinión “no afectaba al aforo ni a la seguridad”.  Tampoco había el espacio de 6 metros para en caso de emergencia sino de 5 metros en la explanada de acceso porque había unas carpas, hecho según dicen que manifestó Santiago Rojo no era problema porque las jaimas “eran muy fáciles de retirar en caso que tuviera que entrar un vehículo de emergencias”. José Ruiz Ayuso manifiesta que además, advirtió que el túnel del terror no constaba en el plano y enfrente una mesa de luces que tampoco estaba prevista.

El arquitecto de Madridec que realizó los planos que sirvieron para fijar el aforo indica que en ese evento no acudió al pabellón ni, a pesar de este descuadre entre los planos y la situación real, no se le llamó para consultarle nada.

En juicio se realizó una comparativa entre los planos aprobados por el arquitecto de Madridec y los realizados por los peritos y funcionarios policiales en los que se observan diferencias de tamaño, de los escenarios, y de las barras, la superficie del túnel del terror y de la mesa de iluminación

La Audiencia concluye que estas diferencias entre el montaje y los planos aprobados, fueron consentidas por los técnicos de Madridec y sobre todo por Francisco del Amo como responsable de Madridec en el evento.

LA VISITA DE LA POLICÍA NACIONAL

Una vez terminado el montaje y antes de que se procediera a la apertura de puertas, a las 21.30 horas,  se personaron en Madrid Arena dos funcionarios de la Policía Nacional de paisano y en vehículo camuflado.

En este punto cabe destacar las diferentes funciones que Madridec, Diviertt o Seguriber consideran que tienen estos funcionarios a las que los Policías así como su susperiores manifiestan en el acto de la vista. Así, las empresas condenadas creen que la Delegación del Gobierno supervisa el montaje del evento y en su caso autorizan la apertura de puertas. Es decir, que ellos consideraban, como se hace siempre en este tipo de eventos, que tras la visita de la Policía Nacional (“Delegación de Gobierno”) se dio todo el montaje por correcto y se autorizó la apertura de puertas.

Sin embargo los funcionarios lo niegan, diciendo que su misión es otra, tal y como consta en su orden de servicio donde figura que su función es recoger la documentación y supervisar la apertura de puertas (que no se produzcan anomalías en la entrada) pero que ellos no tienen competencia para dar orden de no abrir puertas si ven alguna anomalía.  También deben recordar a los responsables que si hay cualquier problema  que no consigan controlar llamen al 091.

La documentación a recoger por los Policías era el certificado de la instalación eléctrica, el de ignífugos, el de ambulancias y el plan de seguridad del evento.  Mientras estuvieron allí, y como para buscar el Plan de Seguridad les llevaron por el recinto y hasta el exterior (en un edificio anexo al Pabellón) en el recorrido observaron dos disfunciones y así lo manifestaron a los responsables y fueron corregidas, a pesar de que su visita no era de inspección, pero como era algo muy evidente lo advirtieron. Se trataba de unas vallas que taponaban una salida de emergencias, y unos extintores acumulados al lado de un escenario que indicaron que debían repartirlos donde correspondía.

Los Policías declaran que cuando llegaron contactaron con quien se identificó como responsable de seguridad y éste les comentó que tenían vendidas unas 10.000 entradas. Aunque en la orden de servicio estaba indicado que era un evento para unas 7.000 personas creyeron que era una mera previsión y consideraron normal que se hubieran vendido más entradas por lo que no pusieron en conocimiento de los superiores o de la Policía Municipal esta diferencia. 

El Comisario Jefe de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana de Madrid comparece como testigo en el acto del juicio oral y afirma que no sabía tampoco que en esa fiesta actuaba el disc jockey Steve Aoki, pensó que sólo iba a ser una fiesta sin ninguna actuación y ratifica que en este caso no tuvieron reunión con Policía Municipal en relación con este evento, lo que afirma que hacen cuando son eventos de otro “calado”.

La Audiencia concluye que nadie de Delegación de Gobierno inspeccionó el montaje, ni autorizó la apertura de puertas, ya que ello – dice la Audiencia- corresponde al personal de Madridec que revisó el montaje, en concreto a Francisco del Amo como máxima autoridad de la empresa. Ni se ordenó ni se efectuó inspección alguna por la Policía Nacional en el Madrid Arena ese día. 

Cabe recordar en este punto que en muchas otras ocasiones, para los eventos de Diviertt en el Madrid Arena, se había celebrado previamente al evento una reunión de seguridad en la que participan la Delegación de Gobierno, los responsables de Madridec y de Seguriber, el Jefe de Policía Municipal y el responsable de Policía Municipal para la Casa de Campo, pero que esta vez, excepcionalmente, no se convocó. Existiendo cierta confusión en las declaraciones de acusados y testigos sobre a quién le correspondía la convocatoria de la reunión para coordinar este tipo de eventos.

LA APERTURA DE PUERTAS

Sobre las 23.25 horas, casi media hora más tarde de lo previsto se decide abrir las puertas, hecho que Raul Monterde (Seguriber) comunica a los Policías Nacionales personados, sin que sepan por orden de quien.

El control de acceso planificado, en teoría, era que para entrar, el público asistente al evento tenía que pasar un primer control, en el que se encontraban los trabajadores de Kontrol 34 quienes constataban que los asistentes llevaran la entrada a la vista, un segundo control o requisa que efectuaban los vigilantes de seguridad de Seguriber para evitar que se introdujeran en el pabellón bebidas alcohólicas u objetos contundentes o peligrosos y un tercer control en el cual el público mostraba a los trabajadores de Kontrol 34 que lo pedían, el DNI, no debiendo permitir el paso a los que fueran menores o pudieran estar ebrios. Finalmente, estaban las jaimas o carpas donde los asistentes entregaban la entrada para que la pasaran por un lector y cuando se han pasado todos estos controles se estaba dentro del evento. 

Con la apertura de puertas comenzó, a entrar el público, coincidiendo muchas declaraciones de testigos en que el acceso no se hizo escalonadamente, sino que, al principio entraba poca gente y el acceso se complicó cuanto más se acercaba la hora en que iba a comenzar a actuar Steve Aoki...

Hasta entonces, muchas de estas personas estaban haciendo botellón en las inmediaciones, lo cual, será objeto del siguiente post….

Ana Belén Almécija Casanova

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