Madrid Arena (10) El macrobotellón que nadie controló: la entrada tardía y masiva de los asistentes al acercarse la hora de la actuación del DJ Steve Aoki.

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FUENTE DE LA IMAGEN: EL PAIS

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Toda la información que ha servido para realizar este escrito está extraída única y exclusivamente del texto de la Sentencia publicada en  www.poderjudicial.es

EL MACROBOTELLÓN Y LA ESCASA DOTACIÓN POLICIAL

La cuestión de si hubo o no botellón y si la Policía intervino ante el mismo, tanto  en el exterior del recinto, como en el propio Párking del Madrid Arena,  se trata en la Sentencia con la finalidad de esclarecer si ese hecho pudo provocar de algún modo el trágico suceso que ocurrió con posterioridad y que es objeto del procedimiento.

De la prueba practicada resulta que entre los testigos asistentes al evento, todos, sin excepción, expresan que había una gran cantidad de jóvenes, excesiva, haciendo botellón tanto antes de entrar al recinto – desde la misma salida del Metro de Lago- como en el interior del mismo, en el aparcamiento privado que se encuentra dentro del recinto.

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Igualmente, todos los testigos refieren el escaso control policial de la situación puesto que pocos reconocen haber visto Policía y los que lo hacen afirman haber visto pocas dotaciones, las cuales no intervenían ni evitaban el botellón.

En relación con la actuación de la Policía Municipal, del testimonio de Cándida Jiménez, Oficial de la Unidad de Distrito de Moncloa, y del resto de Policías Municipales se desprende que las patrullas destinadas a cubrir el botellón fueron reasignadas al servicio del Madrid Arena.

Así, por ejemplo, el policía municipal 767.5 que pertenecía a la unidad de Moncloa Aravaca, esa noche tenia servicio del denominado botellón pero cuando entró de servicio, su oficial le comunicó que recogiera a su grupo y que en lugar de hacer botellón tenían que ir al Arena.

Otro indicativo, afirma que en el Arena había tres coches del botellón y otros tres coches del turno ordinario, en total doce efectivos. Asegura que el servicio de botellón tenían que prestarlo en todo el distrito de Moncloa, y al ser asignados al Arena, nadie les sustituyó en el servicio de botellón.

Consta acreditado por las conversaciones de la emisora que Cándida Jiménez se queja de que hay mucho botellón y de que no tiene personal suficiente para controlarlo porque ha tenido que destinar el previsto para ello al dispositivo del Madrid Arena.

Asimismo, las declaraciones de los acusados coinciden en indicar que la Policía Municipal no intervino para evitar el botellón, que las patrullas eran escasas y/o que el dispositivo estaba organizado de forma diferente:

Raúl Monterde (Seguriber)  declara que la dotación policial que vio la noche de los hechos estaba planificada de distinta manera a otros eventos, pero no puede decir si el número de efectivos era el mismo o no, sí se percató de que estaban distribuidos de forma distinta. No había UUCCS (Unidades Centrales de Seguridad) y relata que en el exterior había botellón en el parking como otras veces y a 20 metros  aproximadamente había una patrulla de Policía Municipal que no estaban interviniendo cuando los vio.

Juan José Paris (Seguriber) refiere que en otros eventos la Policía Municipal ha controlado incluso el aparcamiento que hay dentro del recinto y ha desalojado de allí el botellón, piden DNI, hacer rondas, etc., esta vez no.

José Antonio Díaz Romero (Seguriber)  mantiene que en otros eventos se ha evitado por la Policía Municipal el botellón, en este no. Afirma que esa noche los efectivos de Policía Municipal eran menos que otras veces y los coches estaban ubicados, sin que sepa el motivo, de manera diferente.

Miguel Ángel Flores (Diviertt)  asegura que esa noche había un macrobotellón y se consintió el mismo por la Policía Municipal, afirmando que el despliegue policial era muy inferior a otros eventos.

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                                               FUENTE DE LA IMAGEN: EL MUNDO

El botellón que se realizaba en el mismo aparcamiento del Madrid Arena, fue observado por los Policías Nacionales de paisano que fueron a supervisar a apertura de puertas  “oyeron música, se acercaron y vieron un aparcamiento, les llamó la atención que había gente y les comentaron que estaba entrando gente al párking pagando diez euros y que estaban haciendo botellón. Él se asomó pero solo vio un coche, se oía más gente pero la tapaban los árboles. Cuando se retiraron del recinto, en metro Lago sí que vieron mucha gente, aunque no reconoce que les vieran haciendo botellón concretamente. En el exterior del recinto había Policía Municipal”.

El acusado Díaz Romero (Seguriber) confirma que había botellón en el aparcamiento del Madrid Arena. A la entrada del párking había dos auxiliares que cobraban la entrada y la recaudación (10 euros por entrada) se la entregaban a él, él a Iván Somontes (inspector de Seguriber)  y éste a Madridec, pero había Policía Municipal al lado. Mantiene que en otros eventos se ha evitado por la Policía Municipal el botellón, en este no, y que también había botellones en el exterior del Madrid Arena.

CONCLUSIONES DE LA AUDIENCIA

Resulta acreditado que no se controló debidamente esa noche el consumo de alcohol en la vía pública puesto que se ha probado que se produjo un gran botellón tanto en las inmediaciones del recinto en el que se encuentra el pabellón Madrid Arena como en el párking privado que hay junto al mismo y que explotaba Madridec, así como que los agentes de Policía Municipal que allí se encontraban no se encargaron de impedirlo dado que eran pocos efectivos y tenían que estar prestando servicio en relación con el evento.

Sin embargo, la Audiencia considera que el hecho de que los jóvenes estuvieran practicando botellón tanto en los alrededores del recinto, como en el aparcamiento privado, no tuvo incidencia en la producción del lamentable resultado puesto que si se les hubiera impedido estar allí habrían buscado otro sitio en el que permanecer hasta que Steve Aoki iniciara su actuación, o habrían entrado al principio pero en todo caso habrían accedido al pabellón, produciéndose igualmente el sobreaforo, puesto que todos los que lo hicieron tenían entrada.

La celebración del botellón no tuvo, al entender del Tribunal, más incidencia en los hechos enjuiciados que el que el público entrara más tarde al pabellón y que lo hiciera acumuladamente, pero, partiendo de que resulta probado que todos los que accedieron al evento lo hicieron con su entrada, el sobreaforo se iba a producir antes o después como consecuencia de la venta excesiva de entradas.

Por lo tanto el botellón existió, y así se ha comprobado al ver en el acto del juicio las imágenes, posteriores a que se produjeran los hechos, de los alrededores del Madrid Arena al que acceden en ese momento un gran número de vehículos policiales, pasando por zonas absolutamente repletas de jóvenes consumiendo bebidas y en las que también se producía venta ambulante, pero ninguna incidencia tuvo ello en el lamentable resultado producido.

La mayor afluencia de jóvenes que quería entrar al recinto Madrid Arena se concentró entre las 2 y las 3 de la mañana, debido a que un grupo numeroso de quienes acudían como público al pabellón permaneció en las inmediaciones del recinto, e incluso dentro del mismo en el aparcamiento existente, haciendo “botellón” hasta algo más de las 2’00 horas, disponiéndose a entrar a partir de ese momento por estar previsto que sobre las 3’00 horas comenzara la actuación del artista principal del espectáculo, el disc jockey Steve Aoki.

Lo anterior produjo una gran aglomeración de personas en la entrada al pabellón…

Ana Belén Almécija Casanova

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