Madrid Arena (14) Calificación jurídica y participación de los acusados. Imprudencia grave y menos grave. Las condenas. Las absoluciones.

juicio

FUENTE DE LA IMAGEN: RTV1

 

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Toda la información que ha servido para realizar este escrito está extraída única y exclusivamente del texto de la Sentencia publicada en  www.poderjudicial.es

LAS CONDENAS

CINCO DELITOS DE HOMICIDIO POR IMPRUDENCIA GRAVE (142.1 CPENAL)  Y 14 DELITOS DE LESIONES POR IMPRUDENCIA GRAVE (152.1.1 CPENAL)  EN CONCURSO IDEAL DEL ART. 77 C.PENAL de los que son responsables en concepto de autores Miguel Ángel Flores Gómez, Santiago Rojo Buendía, Miguel Ángel Morcillo Pedregal, Carlos Manzanares Rodríguez y Francisco del Amo López. 

MIGUEL ÁNGEL FLORES GÓMEZ (DIVIERTT)

Pena de cuatro años de prisión con las accesorias de inhabilitación especial para el ejercicio profesional de cualquier actividad en relación con la organización y celebración de eventos y/o espectáculos y de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo, en ambos casos, durante el tiempo de la condena, imponiéndosele la 1/15 parte de las costas del presente juicio incluidas las de las acusaciones particulares.

Miguel Ángel Flores Gómez es el Presidente de Diviertt SL, administrador de hecho de dicha sociedad, y promotor del evento “Thriller Music Park” celebrado en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre de 2012 en el pabellón Madrid Arena durante el cual se produjeron los hechos enjuiciados, entendiendo la Sala que el referido acusado es el principal responsable de lo sucedido, y que actuó intentando conseguir un máximo beneficio económico, desde la preparación del evento hasta el desarrollo del
mismo, de todo lo cual se ocupó personalmente, lo que provocó que incumpliera y desatendiera sus obligaciones, legales y contractuales, como promotor tanto en relación con la venta de entradas y, por consiguiente con el aforo permitido, como respecto a la seguridad y organización del flujo de asistentes en el interior del pabellón.

La Audiencia considera que las acciones y omisiones por las que se les condena, exigieron la participación de Santiago Rojo Buendía, Miguel Ángel Morcillo Pedregal, Carlos Manzanares Rodríguez y Francisco del Amo López, los que por lo tanto son igualmente autores de los referidos delitos.

SANTIAGO ROJO BUENDÍA (DIVIERTT) 

Pena de tres años de prisión con las accesorias de inhabilitación especial para el ejercicio profesional de cualquier actividad en relación con la organización y celebración de eventos y/o espectáculos, y la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo, en ambos casos, durante el tiempo de la condena, imponiéndosele la 1/15 parte de las costas del presente juicio incluidas las de las acusaciones particulares.

Santiago Rojo es Director General de Diviertt. Además de ocuparse de los pagos al personal, iba con Miguel Ángel Flores a las reuniones de coordinación preparatorias de los eventos cuando se hacían, organizaba con dicho acusado el trabajo y funciones de los controladores, y durante el desarrollo del evento estaba permanentemente atento de que permanecieran cerradas las escaleras y vomitorios, dando instrucciones al personal para mantener la limitación del tránsito por determinados lugares, colocando él mismo los precintos cuando los asistentes las habían quitado tal como se observa en las imágenes. Además tuvo una conducta muy activa en la apertura del portón de cota 0, el cual sabía que era una puerta de emergencia.

Santiago Rojo sabía, con seguridad, el número de entradas que se habían vendido por su condición de Director General de la empresa.

MIGUEL ÁNGEL MORCILLO (DIVIERTT)

Pena de dos años, seis meses y un día de prisión con las accesorias de inhabilitación especial para el ejercicio profesional de cualquier actividad en relación con la organización y celebración de eventos y/o espectáculos y de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo, en ambos casos, durante el tiempo de la condena, imponiéndosele la 1/15 parte de las costas del presente juicio incluidas las de las acusaciones particulares

Miguel Ángel Morcillo se ocupa del montaje de las barras y del personal de hostelería así como de los trabajadores de Kontrol 34. Pese a conocer el estado en el que se encontraba el interior del pabellón colaboró activamente con Santiago Rojo y Miguel Ángel Flores en modificar el acceso de los asistentes, moviendo las vallas en la Explanada de Cristal y abriendo personalmente de par en par las puertas de cristal de Muelle Mónico, consiguiendo con ello que el público entrara directamente a cota 5 y que, en consecuencia el problema ya existente en esta planta y en cota 0 y que ninguno había intentado solucionar, sin dirigir tampoco los escasos esfuerzos que los controladores habían hecho para ello, se agravara considerablemente, absteniéndose, como los otros responsables de esta cuestión de solucionarla.

CARLOS MANZANARES RODRÍGUEZ (KONTROL 34) 

Pena de dos años, seis meses y un día de prisión con las accesorias de inhabilitación especial para el ejercicio profesional de la organización del control de acceso en cualquier tipo de eventos y/o espectáculos y de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo, en ambos casos durante el tiempo de la condena, imponiéndosele la 1/15 parte de las costas del presente juicio incluidas las de las acusaciones particulares.

Es responsable, según entiende acreditado la Audiencia, de las funciones realizadas por los trabajadores seleccionados por su empresa Kontrol 34 de la que el citado acusado es el socio mayoritario con un 90% del capital social según él mismo reconoce.

Carlos Manzanares mantiene una estrecha amistad con Miguel Ángel Flores y con independencia de la forma en que ambos quisieran establecer la contratación de los controladores, la Audiencia cree que no actuando como trabajadores de Kontrol 34 SL podía liberar a esta empresa no sólo del pago de los honorarios y seguridad social de los empleados sino, por ejemplo, de otras obligaciones como la contratación de un seguro en relación con la actuación de los mismos.

Manzanares conocía la funciones que Flores quería que los trabajadores desempeñaran y la forma en que quería que lo hicieran y como representante de dicha entidad, que cobraba sus propios honorarios independientes de los de los empleados, estaba en el evento controlando que, efectivamente lo hicieran así, pese a conocer por su propia condición de controlador de acceso, título que reconoce tener, que ello no se llevaba a cabo de acuerdo con la normativa reguladora del control de acceso en espectáculos públicos.

A pesar de esta función de dirección de los controladores que resulta acreditada que tenía en el evento, según la Audiencia, Carlos Manzanares, no se ocupó de solucionar los problemas que se producían por el cierre de las escaleras y de los vomitorios manteniendo el de éstos hasta que conoció que se habían producido los hechos, momento en que ordenó la apertura de la mayoría de los que estaban cerrados lo que produjo un gran alivio en la circulación de los asistentes por el pabellón.

FRANCISCO DEL AMO LÓPEZ (MADRIDEC) 

Pena de tres años de prisión con las accesorias de inhabilitación especial para el ejercicio profesional de cualquier actividad en relación con la organización y celebración de eventos y/o espectáculos y de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo, en ambos casos, durante el tiempo de la condena, imponiéndosele la 1/15 parte de las costas del presente juicio incluidas las de las acusaciones particulares.

Francisco del Amo López representaba la máxima autoridad en el mismo a la cual, contractualmente, incluso el promotor estaba sometido, relevando de tal responsabilidad a José Ruiz Ayuso.

Tuvo con anterioridad al evento y, durante el desarrollo del mismo, una conducta permanente de favorecimiento de los intereses de Miguel Ángel Flores en lugar de controlar que por el mismo se cumpliera con lo contractualmente acordado en relación con el montaje y con el aforo autorizado, advirtiendo que éste no se cumplía y, pese a ello admitiendo y colaborando activamente en actuaciones para facilitar el acceso del excesivo número de asistentes al evento, sin cuidar, tampoco, de que se controlara el aforo por plantas, ni finalmente suspender el evento como podía hacer y era su obligación si no se cumplía con lo acordado, poniendo con todo ello en peligro la integridad física de los asistentes lo que se materializó en el grave resultado producido.

CINCO DELITOS DE HOMICIDIO POR IMPRUDENCIA MENOS GRAVE (ART. 142.2) EN CONCURSO IDEAL SEGÚN EL ART. 77 DEL CÓDIGO PENAL de los que son responsables en concepto de autores Juan José Paris Nalda y Raúl Monterde Guillermo

JUAN JOSÉ PARÍS NALDA y RAÚL MONTERDE GUILLERMO (SEGURIBER) 

Pena de doce meses de multa, con una cuota diaria de 10 euros y la responsabilidad personal subsidiaria prevista legalmente en el art. 53 del C.P. para el caso de impago, imponiéndosele la 1/15 parte de las costas del presente juicio incluidas las de las acusaciones particulares.

Ambos acusados tenían, de acuerdo con el plan de vigilancia que los dos conocían, que cuidar de la prevención de los riesgos que puedan afectar a la seguridad de las instalaciones y las personas y las actuaciones preventivas y correctivas ante situaciones de riesgo. Pero además, ejercían durante el evento las funciones de coordinadores del equipo de refuerzo de los vigilantes de Seguriber en el pabellón con superioridad jerárquica sobre el resto, colocando a cada uno en sus diferentes puestos de vigilancia y controlando el funcionamiento de los mismos.

Raúl Monterde y Juan José Paris conocían también el plan de autoprotección y la condición de vías de evacuación tanto de las puertas en las que debían colocar a cuatro de los seis vigilantes que se encontraban en el pabellón Madrid Arena como de los vomitorios de cota 0, así como las funciones que dicho plan les otorgaba a los otros dos vigilantes encargados del cuarto de control de cámaras (Roberto Mateos) y de hacer la ronda en el pabellón (Cristian Fraile).

Tanto Juan José Paris como Raúl Monterde tuvieron que percibir la aglomeración de público existente, reconociendo Paris en su declaración que si algún vigilante hubiera detectado masificación en el interior del recinto tendría que haberlo comunicado al responsable de Madridec, aunque hay que entender que debería habérselo comunicado a ellos dos como coordinadores para que estos lo pusieran en conocimiento de Madridec, y, por el contrario, pese a haberse percatado ellos mismos de tal situación, no lo hicieron.

Por otra parte, Juan José Paris y Raúl Monterde, tuvieron conocimiento de que se había abierto una de dichas salidas de emergencia, las puertas de Muelle Mónico, para la entrada de público por las mismas y ni las cerraron, ni consultaron la razón de su apertura, ni realizaron ningún tipo de actuación al respecto.

RESPONSABILIDAD CIVIL 

Miguel Ángel Flores Gómez, Santiago Rojo Buendía, Miguel Ángel Morcillo Pedregal, Carlos Manzanares Rodríguez, Francisco del Amo López, Juan José Paris Nalda, Raúl Monterde Guillermo y Rafael Pastor Martín indemnizarán conjunta y solidariamente a los perjudicados.

RESPONSABILIDAD CIVIL SUBSIDIARIA

Se declara la responsabilidad civil subsidiaria de Diviertt S.L., Madrid Destino, Cultura, Turismo y Negocio S.A. en sustitución de Madrid Espacios y Congresos S.A., Seguriber S.L.U., Kontrol 34 S.L., y del Ayuntamiento de Madrid

RESPONSABILIDAD CIVIL DIRECTA

Se declara la responsabilidad civil directa de Mapfre Seguros de Empresas Compañía de Seguros y Reaseguros S.A, AIG Europe, Sucursal en España, Hiscox Insurance Company y Zúrich Insurance PLC, Sucursal en España.

 

LAS ABSOLUCIONES

 

RAFAEL PASTOR MARTÍN (MADRIDEC) 

Se considera que la conducta de Rafael Pastor Martín durante el desarrollo de los hechos sería, en el momento en que se produjeron, constitutiva de faltas de homicidio y lesiones por imprudencia leve, previstas y penadas en el art. 621.2 y 3 del C.P., actualmente despenalizadas.

Para la anterior consideración se parte de que Rafael Pastor no tenía obligación de estar en el evento, en el cual ni ejercía función alguna, ni dio ningún tipo de orden ni instrucción, ni asumió la representación de Madridec durante el desarrollo del espectáculo.

Rafael Pastor era Subdirector del Departamento de Seguridad de Madridec desde 2007, ejercía como responsable de dicho departamento entre otras cuestiones para las operativas específicas para los eventos y en relación con el celebrado la noche de los hechos conocía el proyecto, el aforo autorizado, y  había participado en la elaboración del dispositivo de seguridad de acuerdo con ambos.

Estuvo en el exterior del pabellón desde antes de que comenzara el evento hasta, al menos, las 3 de la mañana, y tuvo que ver y advertir el número de asistentes que entraba al mismo, la forma como lo hacían, las colas que se habían formado y sacar la conclusión, inevitablemente, que el aforo se había sobrepasado.

Sobre ello, alrededor de las 2’30 horas le preguntó la policía municipal Cándida Jiménez a la que, sin embargo tranquilizó diciéndole que no se preocupara, que el aforo no se había completado ni de lejos, sin que parezca que él efectuara comprobación alguna al respecto.

Rafael Pastor es, además de un experto en seguridad, un hombre muy experimentado en este tipo de eventos, conoce perfectamente la normativa relativa al aforo de los espectáculos y las medidas que se pueden adoptar para impedir el sobreaforo, adoptando pese a todo lo expuesto una conducta absolutamente omisiva sin que no sólo no realizara ningún tipo de actuación por sí mismo sino que tampoco comunicara con su compañero Del Amo lo que estaba apreciando para que, como responsable, corrigiera la situación.

Por todo ello se considera que incurrió en una conducta imprudente, aunque de carácter leve.

JOSÉ RUIZ AYUSO (MADRIDEC)

La responsabilidad que esa noche le hubiera correspondido a José Ruiz Ayuso fue asumida y ejercida por su superior jerárquico, Francisco del Amo quien estuvo presente y resolvió las situaciones que se plantearon por el organizador, Miguel Ángel Flores, por lo que fue Francisco del Amo quien asumió la figura de máxima autoridad en el evento, relevando por lo tanto a José Ruiz Ayuso de la responsabilidad que ello suponía, ya que ante la presencia de su superior, Ruiz Ayuso no podía tomar decisiones

JOSÉ ANTONIO DÍAZ ROMERO (SEGURIBER)

Su función se limitaba a coordinar a los vigilantes que prestaban el servicio ordinario de seguridad de Seguriber, no el relativo al evento.

Fue precisamente a José Antonio Díaz Romero a quien Francisco del Amo telefoneó para que le indicara a Segundo Eladio Pupuche que abriera el portón de cota 0 cuando llegara al mismo Santiago Rojo, pero también lo es que la razón de ello es que era Díaz Romero quien llevaba el teléfono de Seguriber con el que Madridec podía contactar, por lo que lógicamente era a ese teléfono al que tenía que llamar Del Amo para dar la referida instrucción.

Díaz Romero mantiene que recibió la orden de Del Amo sin que él pudiera ver la situación en que se iba a producir la apertura del portón ni la razón de ello ya que se encontraba en el exterior, así como que la apertura del portón se puede producir para que pase material o un vehículo de emergencia, sin que Del Amo le comunicara la razón de dicha apertura en ese momento, y no hay prueba alguna que desvirtúe dicha manifestación.

En consecuencia lo que resulta acreditado es que Díaz Romero recibe, como jefe de equipo de Seguriber una orden de la única persona que podía dársela, el responsable de Madridec, y él ni sabe la razón de la misma ni tiene capacidad de cuestionarla, transmitiéndosela, como es su obligación al vigilante.

ROBERTO MATEOS GARCÍA (SEGURIBER)

Roberto Mateos es un vigilante de seguridad, sin ningún tipo de capacidad de decisión en el evento, quien, según mantiene era la primera vez que estaba en ese puesto, aunque reconoce que en muchas otras ocasiones ha estado en el control de cámaras de La Pipa, y quien tiene que actuar de acuerdo con lo que se le ordena, manteniendo que él no vio el plan de vigilancia, lo que confirman quienes, ese día eran sus jefes, Paris y Monterde.

Y curiosamente no sólo Paris y Monterde afirman que la función del vigilante en el cuarto de control de cámaras no es ver lo que está sucediendo para dar la alarma si existe algún problema, sino el comprobar que las cámaras graban correctamente para que, si sucede algo se pueda comprobar, a través de las imágenes, lo sucedido, sino que la misma interpretación la mantiene Iván Somontes el Inspector de Seguriber, pese a que los directivos de Madridec, aseguran muy al contrario que el cuarto de control de cámaras es un sistema activo de seguridad, y por lo tanto debe tener un carácter preventivo.

Con independencia de que se comparta una u otra interpretación del cuarto de control de cámaras lo cierto es que lo que resulta acreditado es que a Roberto Mateos lo que le transmiten es que basta con que compruebe que “el pilotito” de la grabación está verde, esto es que las cámaras graban correctamente y de acuerdo con ello no parece necesario que el acusado permanezca constantemente en el interior del cuarto de control de cámaras realizando dicha comprobación, constando además que no hubo problema alguno en la grabación de las imágenes.

Pero es que además, según se ha visto en las imágenes y se comprueba con la declaración de los acusados y testigos, no sólo lo que Roberto Mateos podía ver en las cámaras, en relación con lo que estaba sucediendo y tuvo relevancia en los hechos lo pudo apreciar personalmente en su recorrido por el pabellón (vomitorios y escaleras cerradas, sobreaforo), sino que, en muchas de las ocasiones en las que se desplazaba por el Madrid Arena iba con sus jefes en el evento, Paris y Monterde.

EMILIO BELLIARD CUETO (KONTROL 34) 

Partiendo de la declaración de Carlos Manzanares al respecto puesto que no constan en las actuaciones las escrituras de Kontrol 34 SL, parece que Emilio Belliard es el socio minoritario de tal entidad en la que se dice que sólo tiene un 10% del accionariado, y de la cual se desconoce quién es el administrador.

Además de la prueba practicada resulta acreditado el carácter subordinado de Emilio Belliard, también en la actuación de los controladores en el evento. Emilio Belliard mantiene una actitud secundaria, sin que exista ninguna prueba de que no sea así y de que el referido acusado tenga alguna capacidad de decisión o intervención en relación con los hechos enjuiciados, procediendo por todo ello la libre absolución de Emilio Belliard al entender que su actividad en el evento era dependiente y bajo las órdenes o directrices de Carlos Manzanares.

EMILIO MONTEAGUDO PARRALEJO (JEFE DE LA POLICÍA MUNICIPAL DE MADRID) 

La celebración del botellón no tuvo al entender del Tribunal más incidencia en los hechos enjuiciados que el que el público entrara más tarde al pabellón y que lo hiciera acumuladamente, pero, partiendo de que resulta probado que todos los que accedieron al evento lo hicieron con su entrada, el sobreaforo se iba a producir antes o después como consecuencia de la venta excesiva de entradas.

Por lo tanto el botellón existió, y así se ha comprobado al ver en el acto del juicio las imágenes, posteriores a que se produjeran los hechos, de los alrededores del Madrid Arena al que acceden en ese momento un gran número de vehículos policiales, pasando por zonas absolutamente repletas de jóvenes consumiendo bebidas y en las que también se producía venta ambulante, pero ninguna incidencia tuvo ello en el lamentable resultado producido.

SIMÓN Y CARLOS VIÑALS (SERVICIO MÉDICO) 

La Sala no considera probado que, salvo por la edad del propio Simón Viñals y del auxiliar Cecilio Page, el servicio médico dispuesto en el evento no contara con material adecuado para atender a los perjudicados, al menos hasta la llegada del Samur ni que ello haya influido en el resultado producido.

Se estima acreditado que la actuación de los dos doctores Viñals, en relación con las tres víctimas que fueron trasladadas al botiquín para ser asistida fue claramente negligente en cuanto que no realizaron diagnóstico alguno de Katia Esteban Casielles, a la que parece que ni siquiera se acercaron, y el que efectuaron de Cristina Arce y Rocío Oña fue erróneo, entendiendo equivocadamente que se encontraban fallecidas, siendo esta la razón por la que comenzaron una recuperación, aplicándoles el desfibrilador casi por la insistencia del técnico de emergencias que fue a buscarlo a la ambulancia, practicando algún intento de masaje y ventilación y poco más, abandonando al poco tiempo, y antes de la llegada del Samur, la reanimación de ambas jóvenes, reiterándose al respecto todo lo expuesto en la valoración de la prueba practicada.

Es evidente que, como mantiene el Ministerio Fiscal, la obligación del personal médico en relación con el paciente no es de resultado sino de proporcionar todos los cuidados y tratamiento que sean precisos conforme a la lex artis, pero pese a lo que se afirma en el informe del Ministerio Público, la acusación no se formula por la omisión del tratamiento adecuado, que la hubo, sin ninguna duda para la Sala, sino por delitos de homicidio por imprudencia profesional del art. 142.1 y 3 del C.P., y no por ninguna otra infracción penal, ni siquiera de manera subsidiaria.

No se considera acreditado que si los doctores Viñals hubieran actuado correctamente podría haberse evitado el fallecimiento de Cristina Arce, Rocío Oña y Katia Esteban.

Ana Belén Almécija Casanova 

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